Ayer...
en la penumbra de nuestros silentes encuentros,
en medio de un recodo de suspiros
me prometiste silencio.
Hoy alzo mi voz al viento
para decirte que te quiero.
Ayer...
tras nuestro efímero encuentro,
hurtándole unos minutos al tiempo,
como un último suspiro previo a tu huida,
me regalaste un abrazo
que quiero inmortalizar
en estos versos.
Ayer...
te soñé entre palabras regaladas,
vacías de contenido,
compartidas,
hoy una nueva alba me despierta
y en el espejo de tus ojos
veo al ser que llevas dentro.
Ayer...
entre juegos de chiquilla consentida
me sugeriste un deseo
que mi debilidad de hombre niño
no pudo negarte.
Aquí tienes tu regalo,
envuelto en papel dorado
con dibujos de payasos.
Ayer...
te esperé entre silencios
y el eco de tu nombre se desvaneció en el profundo cielo.
Hoy llegas derrotada, sin resuello y me pides con tu mirada
unos minutos de consuelo, es un poco tarde,
hoy es a mí a quien busco y no me encuentro.
Ayer...
afloraron tus rabias vestidas de celos innombrables,
ayer sin palabras me mostraste tus debilidades.
Hoy quiero compensarte, mecerte entre mi verbo,
amarte.
Ayer... fue martes,
día de inquietos sonetos
de inquietas soledades
de vacíos huecos.
Ayer... te extrañé
al sentir el mudo regurgitar
de tus silencios.
Me faltó tu aroma
el nítido espejo
de tu mirada
la abstinencia de tus palabras
y el absoluto vacío
de ti,
mi bien amada
AYER
la noche me abrigaba entre sus fríos,
la niebla cubría mis temores
y la fina lluvia que impenitente
me lloraba
fueron mi única compañía.
Estaba solo,
naufragando en mis desvaríos.
AYER
miré al mar.
Hoy lloro su ausencia.
AYER
te fuiste
preñando de vacíos
mi existencia.
Hoy
que la sombra de tu presencia
somete mi voluntad
quiero gritarle al viento
para anunciarle al mundo
lo mucho que te
QUIERO
Amiga Chaman. Ese hombre está muy enamorado, abrele la puerta, pero no te fíes; muchas veces las palabras son frágiles y se las lleva el viento.
ResponderEliminarTu blog es precioso, y los temas que estás tocando, atractivos.
Te felicito; las imágenes centelleantes como el cielo.
Un abrazo.
Jecego.